Educazione Nuova e Scuola Attiva in Europa all'alba del Novecento. Modelli, temi, figure - Catania, 25, 26, 27 marzo 2010

Célestin Freinet: hacia una pedagogia europea y global [Abstract]

Prof. J. González Monteagudo - Università di Siviglia


El maestro y pedagogo francés Célestin Freinet (1896-1966) constituye una figura emblemática de la renovación educativa en el siglo XX. El período cubierto en mi contribución se sitúa entre 1920 (momento en que Freinet inicia su práctica pedagógica como maestro rural) y octubre de 1935 (momento en que Freinet y sus seguidores inauguran la escuela de Vence, una iniciativa privada, aunque popular y cooperativista, creada para desarrollar con mayor libertad una pedagogía progresista, tras las dificultades encontradas en el sector público, que concluyeron con el traslado forzoso y posterior dimisión de Freinet como maestro).

Esta quincena que va de 1920 a 1935 constituye el período formativo de Freinet, maestro marxista y pedagogo visionario, que crea una asociación de maestros para ofrecer una alternativa laica, progresista políticamente, vinculada a los sectores populares, defensora de la escuela pública, comprometida con la formación docente y defensora de un cambio profundo de los métodos y de los contenidos de la enseñanza en las escuelas infantiles, primarias y secundarias.

Freinet es un hijo de su tiempo y está marcado por la terrible experiencia de la Primera Guerra Mundial, que vive desde las trincheras, ya con una perspectiva crítica y pacifista. La grave herida de un pulmón recibida en combate constituirá una influencia decisiva a lo largo de toda su vida. Por convicción moral y política critica los nacionalismos excluyentes y violentos que han sembrado de sangre y terror los suelos de la vieja Europa. Para Freinet, la alternativa a la crisis política, social y cultural de una Europa desgarrada por la guerra, el odio y el nacionalismo agresivo debe surgir de la educación y de la acción política y sindical de las clases populares. Salida a la crisis, pues, por la izquierda, reivindicando el socialismo y una enseñanza adaptada a los educandos, para crear ciudadanos y sociedades en donde la justicia, la paz, la tolerancia, el conocimiento y la crítica sean valores centrales. En el terreno educativo, esta toma de posición política y moral implica una fuerte crítica de la enseñanza religiosa católica y de la escuela privada, si es que es entendida como un mecanismo de selección y reproducción social y de educación de las élites.

Las propuestas ideológicas y prácticas de Freinet supusieron a la vez un reto importante y un cuestionamiento profundo dirigido a los líderes del movimiento de la Escuela Nueva, a los que, sin embargo, Freinet se sentía unido de un modo auténtico y agradecido. Freinet era uno de ellos, en un cierto sentido, pero desde otra perspectiva Freinet era un revolucionario, un iconoclasta, un comunista, un activista sindical, un modesto maestro rural. La crítica de la escuela tradicional adquirió en Freinet un matiz más político e ideológico, ausente en los primeros apóstoles de la escuela activa o nueva (Decroly, Férrière, Montessori…). Por ejemplo, Freinet rechaza los textos escolares no sólo porque empobrecen la actividad cognitiva de los alumnos y limitan la capacidad de exploración personal; también porque transmiten las ideologías nacionalistas y adormecen las conciencias, porque son un instrumento de domesticación y de reproducción social.

Freinet también es diferente de la primera gran generación europea de renovadores educativos porque defiende, y también practica, la cooperación educativa en toda su complejidad (maestros, alumnos, padres, asociaciones y grupos culturales), promoviendo la investigación grupal de los educadores con vistas a la mejora de la enseñanza. Esta posición implica también la colaboración y el aprendizaje transnacionales (viajes de estudio al extranjero, búsqueda de experiencias educativas innovadoras más allá de las fronteras nacionales, intercambios, colaboración en la actividad sindical y en la formación docente, creación de movimientos de innovación educativa transnacionales).

Complejidad, crítica de la estrecha perspectiva cognitivista, defensa de las artes y de la estética, incorporación de las ´nuevas tecnologías` de la época –el periódico, el radio, el cine-, vinculación al medio local, aprendizaje práctico orientado a la resolución de problemas, actividad manual, acción cooperativa, impulso democrático y ciudadano, experimentación pedagógica, viajes e intercambios, prensa, correspondencia, estudio de la lengua como instrumento de comunicación, elaboración de material didáctico por parte de educadores y educandos, estas son algunas de las contribuciones de Freinet, que muestran claramente tanto la continuidad como la ruptura respecto de los primeros grandes renovadores de la escuela europea.

Entre el reconocimiento agradecido a sus maestros y la crítica permanente de la sociedad y la escuela de su tiempo, Freinet, poeta aficionado y roussoniano por vocación, también fue, al mismo tiempo, un pedagogo contracultural y polémico, siempre insatisfecho con la sociedad en la que le tocó vivir, siempre queriendo ir más allá, para trascender los límites de un momento histórico europeo signado por la tragedia de la Gran Guerra y por el conservadurismo social y educativo, que combatió con una energía inmensa y una dedicación casi mística. Un cuarto de siglo después de esta guerra, la tragedia del nazismo y del fascismo vino a manchar de sangre nuevamente los suelos europeos. Freinet vivió también esta segunda guerra con la voluntad de resistir al mal y de seguir contribuyendo desde la educación a la mejora de la cultura y de la enseñanza. Pero esta es otra historia que nos aleja del período histórico evocado en esta presentación.

En mayor medida que otros educadores, Freinet nos invita a adoptar una perspectiva europea, internacional y global de la cultura y de la educación, crítica con los tribalismos localistas y con los nacionalismos excluyentes, promotora de una democracia de los ciudadanos informados e ilustrados, defensora de los valores de la cultura, de la educación y de la paz.

Nota: Véase mi libro La pedagogía de Célestin Freinet: contexto, bases teóricas, influencia. Madrid: Ministerio de Educación / CIDE, 1988, 461 páginas.
[texto completo disponible en: www.educacion.es/cide/espanol/publicaciones/colecciones/investigacion/col012/col012pc.pdf]